¿Quién creó a quién?

La tradición occidental cristiana, derivada del judaísmo, nos muestra en sus dogmas y teorías multitud de imperativos de los que se ha prohibido la libre interpretación, es decir, te lo debes creer sin cuestionarlo si deseas mantenerte dentro de los parámetros de lo que se denomina “creyente”. Hasta la aparición y ratificación de los estudios de Darwin, el relato de la creación estaba considerado como veraz por unos y una pequeña leyenda por otros. Pero pensar que un hombre primario fue creado y puesto sobre la superficie terrestre no entre dentro de los parámetros racionales de todas las personas.

Sí que es cierto que las distintas religiones poseen una teoría propia sobre el inicio de los tiempos. Por ejemplo, en la cultura maya, el hombre proviene del maíz tras varios intentos de distintos dioses de crearlo; o la teoría egipcia que nos presenta al ser humano como una materialización de uno de los ojos del dios Ra. Por eso, no se podría afirmar que una de estas teorías sea la única o verdadera. Pero yo quiero ir más allá, imaginemos que no fuese Dios el que creó al hombre sino que el hecho fuese completamente al revés.

Ya en el estudio de la mitología griega y latina se habla sobre la creación de deidades para poder explicar los fenómenos que el ser humano aún no había logrado a comprender. Existen teorías sobre el cosmos y la naturaleza que atribuyen sus fenómenos a distintos dioses y otros seres superiores: las erupciones volcánicas, el rayo, la lluvia, el crecimiento de los cultivos, etc. Por ello me gustaría preguntarte si crees que en la cultura cristiana pudo darse este fenómeno.

Si hacemos un estudio superficial, vemos como se habla de la “Divina Providencia” como seudónimo del destino y la intervención divina. Esta teoría nos habla de la predestinación del ser humano, es decir, que cada persona ya tiene su vida escrita y pensada sin capacidad de salirse de dichos márgenes. Esto puede verse como un intento del ser humano de apaciguar su preocupación por los eventos desafortunados de su vida. La creencia le sirve al hombre para pedir a su deidad una ayuda en las distintas vicisitudes del destino; esto hace que la responsabilidad recaiga en Dios y no en aquel que debe enfrentar el problema realmente.

Por esto existen teorías populares que presentan a Dios como una creación humana para dar sentido a su propia existencia y calmar todas las preocupaciones que la vida le causa. Tenemos ejemplos claros en la propia biblia, en el Antiguo Testamento, donde observamos cómo la intervención de Dios ayuda a los judíos a librarse del yugo de Egipto o a librar grandes batallas por la Tierra Prometida.

Mi creencia personal me lleva a pensar que estas teorías no se alejan de la realidad, pero no podremos acudir a la propia Iglesia con esta teoría porque sería desmontar por completo la seudociencia conocida como Teología y tratar de volver a instaurar los Autos de Fe para deshacerse de todo aquel que se aleje de sus pensamientos. Recordemos que, la biblia, no admite libre interpretación dentro de la fe cristiana, dado que podría provocar que cada uno pensase libremente y no se creyese lo que les venden a través de la fe. Y ahora te pregunto ¿tú qué opinas?

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